Antes de traducir
Revisamos la combinación lingüística, la materia, el formato y las instrucciones disponibles. Si el proyecto incluye glosarios, textos publicados o nombres de producto aprobados, conviene recibirlos al solicitar presupuesto. La persona que traducirá un manual de mantenimiento necesita referencias distintas de quien trabaja sobre un contrato o un folleto para pacientes. Consulte nuestros servicios de traducción para ver por qué el flujo cambia según el material.
También comprobamos si hay partes del documento que no deben traducirse, tablas integradas en imágenes, notas manuscritas o anexos pendientes. Una versión incompleta del original aumenta el riesgo de tener que rehacer el trabajo. Si el cliente va a revisar internamente un borrador, acordar quién consolida sus comentarios evita recibir instrucciones contradictorias de varios departamentos.
Terminología que se mantiene de principio a fin
Un término puede tener varios equivalentes correctos y, aun así, necesitar uno solo dentro de un proyecto. En traducción técnica verificamos que una pieza reciba la misma denominación en las instrucciones, el esquema y la lista de repuestos. En documentos jurídicos interesa conservar la función de las cláusulas y distinguir conceptos que parecen próximos, pero no son intercambiables.

Para proyectos recurrentes podemos utilizar glosarios y memorias de traducción como apoyo a la coherencia. Una coincidencia anterior no se acepta sin leerla en el nuevo contexto. Si la empresa ha cambiado una marca, un cargo o un procedimiento, la referencia debe actualizarse antes de reutilizarla. La finalidad de estas herramientas es reducir inconsistencias, no sustituir el juicio del traductor.
Revisión según el contenido
La revisión bilingüe compara la traducción con el original para detectar omisiones, errores de sentido, cifras incorrectas y diferencias terminológicas. Después se comprueba que el texto final sea natural para el lector previsto. Un corrector monolingüe puede mejorar la redacción, pero no puede confirmar por sí solo que no se haya omitido una condición del contrato o una advertencia del manual.
En documentación sensible, el alcance de la revisión debe decidirse antes de empezar. Un texto médico, una ficha regulatoria o un informe financiero tienen riesgos y convenciones diferentes. No prometemos que un proceso único sirva indistintamente para todos los documentos. Si necesita una intervención específica, descríbala y podremos incluirla en el presupuesto.
Comprobaciones del archivo entregado
El trabajo no acaba al revisar las frases. Se comprueban los nombres propios, las cifras, las unidades, las referencias cruzadas y la integridad de tablas y encabezados según el formato. En una web localizada también hay que ver si los botones caben y si los mensajes aparecen donde corresponde; por eso la localización de webs y software puede necesitar una comprobación en contexto. En documentos diseñados, la maquetación multilingüe resuelve desbordamientos, saltos y composición del texto.

Si un cliente modifica el original durante el trabajo, necesitamos saber qué ha cambiado. Una versión nueva puede afectar a pasajes ya traducidos y a la consistencia del conjunto. Acordar un único archivo final para entregar y un cauce para los cambios reduce este riesgo.
Certificaciones y alcance
Las normas de gestión y de servicios lingüísticos, como ISO 9001, ISO 17100 e ISO 18587, se refieren a ámbitos diferentes. Una referencia a ellas no sustituye la descripción de quién interviene, qué comprobaciones se hacen y qué servicio se ha contratado. ISO 17100 trata los requisitos de los servicios de traducción; ISO 18587 se centra en la posedición completa de traducción automática. La posedición se plantea solo cuando el tipo de texto y su finalidad la hacen adecuada. Si su empresa exige un alcance de certificación concreto, indíquenoslo para poder comprobarlo antes de preparar la propuesta.
Si necesita una traducción jurada, existe además un requisito de habilitación profesional que no puede reemplazarse por una norma ISO. Conviene confirmar el organismo receptor, los idiomas y la forma de entrega. Para preguntar por un proyecto concreto, utilice el formulario de presupuesto o vuelva a LinguaVox Madrid.
Preguntas frecuentes
¿Revisan todas las traducciones del mismo modo?
No existe una comprobación única adecuada para cualquier documento. El alcance se establece según la materia, el uso y el servicio contratado. Díganos si necesita una revisión bilingüe adicional o una verificación específica de cifras, tablas o archivos.
¿Qué aporta un glosario del cliente?
Permite identificar las denominaciones que deben mantenerse y las expresiones que la empresa prefiere. También ayuda a evitar variantes entre documentos relacionados. Lo contrastamos con el contexto y aclaramos las entradas ambiguas antes de aplicarlas.
¿Una memoria de traducción garantiza la calidad?
No. Puede recuperar segmentos útiles de trabajos anteriores, pero cada propuesta debe revisarse frente al original actual. Una frase idéntica puede necesitar otra solución si cambia la finalidad, el público o el documento que la rodea.
¿Qué diferencia hay entre corrección y revisión bilingüe?
La corrección monolingüe mejora el texto en su idioma final. La revisión bilingüe también comprueba el sentido frente al original. Si necesita detectar omisiones o errores de traducción, debe facilitar ambos archivos.
¿Una certificación ISO hace oficial una traducción?
No. Las normas de calidad o de servicio no confieren el carácter jurado a un documento. Cuando un organismo exige traducción jurada en España, debe intervenir un profesional habilitado para el caso y cumplirse las formalidades correspondientes.

LinguaVox
ISO 9001
ISO 17100
ISO 18587